En esta época del año, hay pocas cosas que sienten tan bien como una crema o una sopa caliente, al menos a los amantes estas preparaciones.
Aunque las cremas en teoría no tengan mucha complicación, es cierto que cada persona le da su toque distinto, según sus gustos o preferencias en cuanto a los ingredientes.
Esta crema la hice ya hace unas semanas, hasta hace pocos años no había probado la crema de calabaza pues no es algo tradicional en casa, aunque que si preparábamos mucha crema de calabacín. La crema de calabaza tiene ese punto dulce que la hace tan particular.
Todas las cremas que hago, llevan las verduras rehogadas. Es un truco que me dio una amiga hace tiempo y que me encanta, pues le da mucho más sabor.
Os explico como preparé esta. Utilicé media calabaza pelada y cortada en trozos, 1 patata pelada y cortadas en rodajas finas y 1/2 cebolla cortada en tiras finas. Rehogo las verduras en una cacerola con aceite de oliva. Salpimento.
Dejo que las verduras tomen un poco de color y añado agua filtrada que cubra las verduras. Cocino hasta que las verduras estén cocidas.
Una vez templadas las verduras, añado unos 4 quesitos y con la batidora consigo una crema fina. Servimos enseguida y disfrutamos de una rica comida o completa cena.












